Cómo se desarrolló
El Mundial de 1950 no tuvo final única, sino una liguilla de cuatro. Brasil, tras derrotar 7-1 a Suecia y 6-1 a España, solo necesitaba empatar a Uruguay; un periódico de Río ya lo había proclamado campeón. Cerca de 200.000 personas llenaron el Maracanã, 173.850 de pago. Friaça marcó dos minutos después del descanso, pero Obdulio Varela discutió el gol y enfrió el ambiente. Schiaffino empató en el 66 tras un centro de Ghiggia, y el propio Ghiggia batió a Barbosa por el primer palo en el 79. El estadio quedó en silencio; Jules Rimet entregó el trofeo directamente a Varela.
Por qué aún importa
El encuentro definió la imagen que Brasil tiene de sí mismo. La camiseta blanca fue abandonada por la amarilla y azul actual, y el fracaso en casa sigue presente incluso después de cinco Mundiales. Su asistencia continúa siendo la mayor de la historia del fútbol.