Cómo se desarrolló
Estados Unidos llegaba con 63 victorias y ninguna derrota olímpica. Con tres segundos por jugar, Doug Collins metió dos tiros libres para poner el 50-49. El final se reinició dos veces: en el tercer saque, Ivan Edeshko lanzó de campo a campo y Alexander Belov recibió entre dos defensores para anotar. La protesta estadounidense fue rechazada 3-2 por el jurado FIBA. Los doce jugadores de Estados Unidos rechazaron la ceremonia y aquella plata continúa sin reclamarse en una caja fuerte de Lausana.
Por qué aún importa
Es la controversia arbitral más célebre del deporte de la Guerra Fría y la primera ruptura del monopolio olímpico estadounidense. Forzó a replantear la selección y preparación del equipo nacional, antecedente lejano del envío de profesionales veinte años después. Demostró que los programas soviéticos y yugoslavos podían competir de igual a igual.