Cómo se desarrolló
Bobby Riggs, de 55 años y excampeón de Wimbledon, afirmó que las mujeres no podían batir a los hombres y el Día de la Madre de aquel mayo derrotó a Margaret Court 6-2, 6-1. Billie Jean King, de 29, se negó al principio, pero aceptó tras ver ese resultado. 30.472 personas llenaron el Astrodome —récord de asistencia al tenis— con unos 90 millones de espectadores televisivos en el mundo. King entró en una litera dorada; Riggs, en un rickshaw tirado por modelos. El tenis en sí fue sobrio: King movió a Riggs de lado a lado y neutralizó su juego de globos y dejadas de veterano. Tras el 6-4 del primer set vio cómo Riggs se apagaba y cerró 6-3, 6-3 por los 100.000 dólares. Ese junio ayudó a fundar la WTA; el US Open se convirtió en el primer major con premios iguales.
Por qué aún importa
Rara vez un solo partido de tenis ha desplazado el debate público fuera del deporte. La victoria zanjó de facto si las mujeres podían competir bajo la misma presión en el mismo escenario, y dio respaldo decisivo a la fundación de la WTA y a la igualdad salarial en el US Open. Gran parte de la estructura económica del deporte profesional femenino remonta a esos tres sets.