Cómo se desarrolló
Borg, de 24 años, buscaba un quinto título seguido; McEnroe, de 21, llegaba a su primera final de Wimbledon tras batir a Jimmy Connors en semifinales ante un público hostil. McEnroe se llevó el primero 6-1; Borg dio la vuelta a los dos siguientes 7-5 y 6-3. El tie-break del cuarto set se hizo mito: 34 puntos en unos 22 minutos, cinco bolas de campeonato salvadas por McEnroe, cerrado 18-16 para forzar el quinto. Borg debería haberse hundido; en cambio no perdió el saque en el decisivo y rompió a McEnroe con 6-6 para el 8-6 en 3 horas y 53 minutos: quinto Wimbledon y racha de 35 partidos en el Campeonato. McEnroe ganó la final del US Open dos meses después y cortó la racha de 41 partidos de Borg en Wimbledon en la final de 1981. Borg se retiró de facto a los 26 al año siguiente.
Por qué aún importa
A menudo se cita como la cima estética del tenis en color; el tie-break del cuarto set sigue siendo «aquel tie-break» sin más explicación. El sueco de hielo frente al neoyorquino explosivo mostró el tenis como teatro de personalidades y se convirtió en la plantilla narrativa de cada gran rivalidad posterior.